Alan Chamo no nació por arte de magia,
pero ha hecho de la magia un arte.
Su personalidad resume el espíritu
artístico de su Buenos Aires natal,
el inspirador viento del desierto de su juventud
en Israel, el cruce con la tradición
Europa en España donde viven sus padres
y su hermana y el nuevo crisol de razas que
representa el sur de la Florida, su actual
residencia.
Iniciado en el mundo de la magia a la edad
de 8 años por su tío, su habilidad
y destreza se perfeccionaron en los duros
años de entrenamiento en el ejército
israelí, hasta convertirse en el primer
mago oficial del arma, realizando presentaciones
para soldados y oficiales por dos años.
En el ejército, sus cualidades innatas
de conducción lo pusieron a cargo de
la organización integral de los espectáculos,
coordinando actores, comediantes, escenografías,
luces y sonido.
Radicado desde 1998 en Miami Beach, Alan
crea Magic Hut®, con tres tiendas en Bayside,
Aventura Mall y Sawgrass y un portal de internet
que comercializa cientos de artículos
de magia a todo el mundo. Magic Hut produce
los espectáculos de Alan Chamo.
Sus participaciones en los programas de mayor
audiencia de la televisión hispana
(Don Francisco, Despierta América,
Lente Loco, República Deportiva, entre
otros) lo han convertido en miembro permanente
y destacado del show-busines latino.
Alan Chamo fue el primer mago invitado a
animar “Premio lo Nuestro”, la
mayor y prestigiosa premiación anual
de la comunidad latina. Alan realizó
una ilusión en vivo, frente a 50 millones
de televidentes.
Confirmándose como el mago más
popular entre los hispanos de los Estados
Unidos, su éxito ha sido tal que ha
comenzado la producción de su propio
programa, que se verá en breve.
Más joven que Merlín, más
experto que Harry Potter y más accesible
que Houdini, Alan Chamo seduce y entretiene
con su estilo directo, su carisma y su vibrante
personalidad.
Alan domina tres idiomas: inglés,
español y hebreo, las técnicas
de actuación y conducción sobre
los escenarios y sobretodo la comunicación
con la audiencia. Logra establecer un vínculo
magnético tanto en presentaciones para
grupos reducidos de invitados preferenciales,
como en teatros y escenarios, desde Tel Aviv
a Buenos Aires y de Hong Kong a New York.